El Chaco podría pasar de 465.000 hectáreas de girasol a 625.500 en la próxima campaña

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El Chaco va en busca de una superficie record en girasol.

SAENZ PEÑA (Agencia) – Los productores chaqueños que vienen optando fuertemente por el girasol en la última campaña -luego de la quita retenciones- para la campaña 2017/2018 podrían incrementar de 465.000 hectáreas a 625.500 según estimaciones hechas por técnicos de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).

Esta perspectiva es diferente a la que estima el Ministerio de la Producción del Chaco que habla de una disminución en la superficie, en el orden de las 44.000 hectáreas menos que la siembra del año pasado. Los técnicos de la ONG Asagir sostienen que en el Chaco los productores incrementarán en un 35% la cantidad de hectáreas implantadas, y esgrimen varias razones para ello, como es la quita de retenciones y los precios.

“El productor del Chaco mira el nuevo ciclo con buenas perspectivas. Le antecede una buena campaña 2016/17 y precios de 280 dólares la tonelada que sumados a la bonificación por contenido de aceite hacen la poco despreciable cifra de 300 dólares la tonelada. A esto se suma una óptima disponibilidad de agua en el perfil”, dijo en Pampa del Infierno el asesor económico de ASAGIR, Jorge Ingaramo.

Cita en Pampa del Infierno y Charata

Un importante grupo de productores y técnicos se dio cita la semana pasada en Pampa del Infierno y Charata, en la provincia del Chaco, donde la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) realizó dos talleres de actualización técnica en el cultivo. Después de ocho años de retenciones y en apenas un año, la superficie sembrada con girasol en el país creció un 40%. Solo en el Chaco el porcentaje de incremento en el área fue del 50%.

Para la próxima campaña, la expectativa es lograr unas 700.000 hectáreas de girasol en el centro norte de Santa Fe y Chaco. Esta superficie significaría un nuevo crecimiento del 35% en la región. “Es un área posible de alcanzar -dijo el asesor económico de Asagir, Jorge Ingaramo, durante los encuentros- ya que fue la superficie que se sembró en la campaña 2007/08, antes de la suba de las retenciones”. Para el total país, el analista considera que es posible crecer otro 30% en una o dos campañas.

Los productores de esta región producen lo que se denomina girasol primicia. Son las primeras toneladas de grano a las que la industria procesadora ubicada en Córdoba y Santa Fe puede echar mano.

El girasol primicia 

Los productores de esta región producen lo que se denomina girasol primicia. Son las primeras toneladas de grano a las que la industria procesadora ubicada en Córdoba y Santa Fe puede echar mano. “Esta es la industria que procesa para el mercado interno y tiene una necesidad de aproximadamente 1,5 millón de toneladas. El resto de la producción, especialmente la del sur de la provincia de Buenos Aires se destina únicamente a exportación”, explicó Ingaramo y agregó: “estas plantas tienen que abastecerse rápidamente de producción entre el 15 de diciembre y el 15 de marzo, antes de que ingrese el aluvión de la soja. Y es la región del NEA la que provee de la mercadería”.

Así, el productor chaqueño tiene viento de cola para apostar al cultivo: buena humedad del suelo “de abril hasta la semana pasada había 300 mm de agua acumulada”, dijo Graciela Guevara, -de INTA Sáenz Peña-, hay un buen precio de partida y una demanda sostenida del producto.

Las palomas, una amenaza

Como ocurre también con otros cultivos, los productores girasoleros del Chaco deben enfrentarse a una serie de desafíos de manejo agronómico que los obligan a trabajar con sintonía fina. Asagir realizó dos jornadas de actualización técnica en el NEA donde se abordaron las estrategias para el control de malezas, el cuidado de los suelos, el daño por aves y las perspectivas comerciales del cultivo.

Allí se anunció la existencia de un híbrido experimental que evita el problema por aves y se hizo hincapié en las excelentes condiciones que presenta la zona para la expansión del girasol. En cuanto a las aves, una de las dificultades tiene que ver con moderar el daño por palomas y cotorras. En las jornadas organizadas por Asagir fue Sebastián Zuil, especialista de INTA Reconquista, quien aportó las novedades en la materia. Además de elegir híbridos inclinadores, reducir la densidad del cultivo al momento de la siembra, hacer buenos planteos productivos que potencien el peso del grano y anticipar la cosecha desecando el cultivo cuando llega el grano a 25% de humedad, Zuil llevó una novedad bajo el brazo.

“Estamos trabajando en una nueva tecnología, un híbrido entre aceitero y confitero, con un tamaño de grano que la paloma no puede tragar y que no pierde tanto aceite por su incremento en el porcentaje de cáscara”, anunció el técnico. “Se trata de un híbrido que está en etapa de evaluación por parte de una empresa semillera y que creemos, según los ensayos realizados en Reconquista, que va a funcionar porque muestra escaso nivel de daño”, acotó Zuil.

Fuente: diarionorte

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