La bajante extraordinaria del Paraná cambió la fisonomía de la ribera local

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Desde hace algunas semanas el río está en bajante y la tendencia, al menos durante septiembre, es que se mantenga en descenso. Con una marca de 2,35 metros, el Paraná ayer registró el nivel más bajo en el último año, luego de una creciente ocurrida en junio, cuando alcanzó los 6,14 metros. Es decir que en tres meses bajó poco más del 60 por ciento de su caudal. Por ello, la Prefectura insta a navegar con precaución ante la mayor presencia de bancos de arena. “Es una bajante de carácter anual. Es extraordinaria en cuanto a números, pero es estacional”, señaló a NORTE de Corrientes el prefecto principal Federico Chirino, jefe de la Prefectura Corrientes. Explicó que la escasez de lluvia en Brasil y el poco caudal obligan a la represa de Yacyretá a regular el agua que va largando. Estimó que en octubre la situación comenzaría a revertirse. “No hemos tenido problemas con la navegación, pero se debe tener más cuidado porque afloran bancos de arena que antes estaban ocultos pero con la bajante aparecieron”, agregó el prefecto. Además de la aparición de bancos de arena, la retracción del agua cambió el aspecto de la zona ribereña en la ciudad. Las playas de la costanera sur tienen mayor porción de arena y la punta San Sebastián permite advertir el marcado retroceso del Paraná. Del otro lado, en el Chaco, también se advierten una costa mayor. En tanto el arroyo Poncho Verde, que se encuentra al costado izquierdo del Parque Mitre, está prácticamente seco. Allí, el lecho de arena cubierto de desperdicios, puesto que desembocan desagües de varias zonas de la ciudad. Las tuberías flotantes para draga y las embarcaciones que pertenecen a la Dirección de Vías Navegables que se encuentran en ese cauce, ya están sobre la arena.

Trabajos

No todo es negativo. Esta pronunciada bajante benefició a los ladrilleros ya que cuentan con materia prima para trabajar y pudieron reactivar los obrajes. “Después de varios meses que estamos pudieron trabajar. Ahora por lo menos tenemos tierra para sacar. La bajante nos da ventaja porque con buena tierra salen buenos ladrillos. De a poco esperamos poder mejorar después de todo este tiempo complicado”, comentó a este diario, Julio Abasolo, referente del sector. Agregó que actualmente se encuentran trabajando unas 400 ladrilleras y que cada una produce unos 7.000 ladrillos por mes.

Fuente Diario NORTE

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