Más de la mitad de las personas que sufrieron un infarto o un ACV abandonaron los controles

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Un relevamiento del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) sobre 120 pacientes, que ya habían padecido un episodio cardiovascular, como infarto coronario, angina de pecho o ACV, entre otros, mostró que, si bien antes del episodio más de 2 de cada 3 (70,8%) no se ocupaban de controlar sus factores de riesgo o lo hacían parcialmente, esa cifra cambió favorablemente a partir del evento: tomaron conciencia y se controlaban total o parcialmente el 93,3% de los pacientes. Sin embargo, luego de varios añosla mitad (52,1%) no tenía un buen control de los factores como la hipertensión, el colesterol elevado, sobrepeso y obesidad, sedentarismo, tabaquismo y diabetes, entre otros.

En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, los especialistas instaron al cuidado de la salud cardiovascular, no solo en personas sanas (prevención primaria) sino con mayor énfasis en aquellos que ya padecieron un evento (prevención secundaria).

Los especialistas hacen habitualmente hincapié en la necesidad del manejo de los factores de riesgo cardiovascular y de la necesidad de modificar conductas. Entre otros, destacan la importancia de controlar la hipertensión arterial, el colesterol elevado, el azúcar en sangre (diabetes), el sedentarismo, la mala alimentación, el tabaquismo, beber alcohol en exceso, el sobrepeso, la obesidad y el estrés.

“Este relevamiento nos muestra la realidad que todos los médicos de las más variadas especialidades vemos a diario en nuestros consultorios"“Este relevamiento nos muestra la realidad que todos los médicos de las más variadas especialidades vemos a diario en nuestros consultorios»

Sin embargo, el relevamiento entre sus propios pacientes y allegados llevado a cabo por los especialistas del CACI con motivo del Día Mundial del Corazón evidenció una gran falta de conciencia previa a la aparición de un episodio. A partir de esa situación límite que en muchos casos implica el paso por un quirófano o una sala de hemodinamia, la gente mejora sensiblemente sus conductas, pero, con el tiempo, ese control disminuye y se corre riesgo de volver a tener un evento cardiovascular.

El relevamiento de la entidad médica fue realizado sobre 120 participantes (89 hombres y 31 mujeres) con una edad promedio de 68,5 años (74,2% hombres y 25,4% mujeres). El trabajo, denominado Encuesta sobre Conciencia de Prevención Cardiovascular, fue llevado a cabo durante el mes de septiembre de 2022 a través de un sondeo online mediante un formulario de Google y mostró que, antes de sufrir un episodio cardiovascular, más de 2 de cada 3 individuos (70,8%) no se ocupaba de mantener conductas saludables y de controlar sus factores de riesgo o lo hacían parcialmente.

Luego del evento de salud, la toma de conciencia fue contundente: el 93.3% se encargó satisfactoriamente del control de sus factores de riesgo cardiovascular. Sin embargo, tras varios años, 1 de cada 2 (52,1%) reconoció que no tenía un buen control de sus parámetros. Los motivos esgrimidos fueron variados: porque se sentían bien (34,7%), debido a la falta de regularidad (16,3%) o simplemente porque las tareas habituales se lo impedían (6,1%). Un 26,5%, pese a manifestar que siguió haciéndose los controles, no dejó de fumar.

En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, los especialistas instaron al cuidado de la salud cardiovascular (Getty)En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, los especialistas instaron al cuidado de la salud cardiovascular (Getty)

Por eso, no extrañó a los expertos que casi 1 de cada 3 de los encuestados (29,2%) experimentara años después un segundo episodio cardiovascular. Del total de los pacientes, 2 de cada 3 (66,7%) debieron ser sometidos a una angioplastia coronaria, que es el procedimiento por cateterismo para desobstruir la arteria y restituir el flujo sanguíneo.

“Este relevamiento nos muestra la realidad que todos los médicos de las más variadas especialidades vemos a diario en nuestros consultorios: el gran desafío de lograr que las personas tomen conciencia y modifiquen conductas. Los procedimientos médicos han mejorado muchísimo, tanto respecto del diagnóstico como del tratamiento. Los medicamentos y las intervenciones en muchos casos han cambiado el curso de las enfermedades, pero cuando se trata de modificar hábitos y conductas, a la gente se le hace mucho más difícil y eso atenta contra el control de la enfermedad y la disminución del riesgo obtenido con los procedimientos o medicamentos”, explicó el doctor Martín Cisneros, presidente del CACI.

“En la gran mayoría de los casos, los pacientes toman conciencia de la importancia del control de los factores de riesgo cardiovascular luego de sufrir un episodio, como lo demuestra el sondeo, pero con el correr de los años esa convicción se va haciendo más flexible y algunos hasta llegan a dejar de controlarse adecuadamente por largos períodos de tiempo”, amplió el doctor Alejandro Cherro, director de la Carrera de Especialista en Hemodinamia, Angiografía General y Cardiología Intervencionista UBA-CA y expresidente del CACI.

Un 26,5% de quienes tuvieron un episodio cardiovascular, pese a manifestar que siguió haciéndose los controles, no dejó de fumarUn 26,5% de quienes tuvieron un episodio cardiovascular, pese a manifestar que siguió haciéndose los controles, no dejó de fumar

Los especialistas destacan que, a los factores de riesgo modificables mencionados, hay que sumar otros no modificables que se potencian con los primeros. Por un lado, los antecedentes familiares, que, aunque no son insalvables, conllevan una mayor predisposición a desarrollar la enfermedad. Por otro lado, la edad: a mayor edad, mayor será el riesgo porque tanto las arterias como los órganos envejecen al igual que lo hace el individuo; en el caso de las mujeres, se aumenta el riesgo desde el inicio de la menopausia y se iguala al del hombre a partir de los 65 años. También es un factor de riesgo la administración de anticonceptivos orales en mujeres mayores de 35 años fumadoras o que presentan algún otro factor de riesgo. La sumatoria de los factores de riesgo multiplica en forma exponencial la probabilidad de desarrollar enfermedad cardiovascular.

“Tener 2 o más factores, como hipertensión y tabaquismo u obesidad, representa una situación que debe ser tratada en forma inmediata. La primera medida, sin lugar a dudas, es la visita al cardiólogo o al médico de cabecera, que son quienes lo podrán aconsejar de la mejor manera”, sostuvo el doctor Daniel Berrocal, expresidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y miembro del CACI.

Luego de varios años, la mitad (52,1%) no tenía un buen control de los factores como la hipertensión, el colesterol elevado, sobrepeso y obesidad, sedentarismo, tabaquismo y diabetes, entre otrosLuego de varios años, la mitad (52,1%) no tenía un buen control de los factores como la hipertensión, el colesterol elevado, sobrepeso y obesidad, sedentarismo, tabaquismo y diabetes, entre otros

“Un dato llamativo es que 1 de cada 3 pacientes de los que relajaron sus controles lo hizo porque ‘se sentía bien’; eso es algo que también vemos habitualmente en la consulta: dejan de tomar la medicación antihipertensiva o la del colesterol solo porque se sienten bien. Es un error. Son enfermedades silenciosas que debutan con un episodio cardiovascular. La adherencia a los tratamientos es clave para el control de estas patologías”, aclaró el doctor José A. Álvarez, cardioangiólogo intervencionista miembro del CACI.

“Esperamos que este relevamiento realizado en el marco del Día Mundial del Corazón le sirva a la gente para repensar algunas conductas y reconocer que el momento de comenzar a cambiar es hoy y ahora. Todos sabemos lo que hay que hacer y lo que no, la recomendación es proponerse metas, tanto de actividad física como de alimentación saludable, objetivos de manejo del estrés y de disminución del sobrepeso, cero tabaco, alcohol muy dosificado y presión arterial, glucemia y colesterol bajo control, entre otros. Y, por supuesto, comenzar a tomar medidas para alcanzar esas metas. Sin dilaciones. Tenemos que tomar conciencia de que la enfermedad cardiovascular, una vez instalada, presenta un camino mucho más complejo”, concluyó el doctor Cisneros.